jueves, 17 de septiembre de 2015

377.

- ¿Estás loca?
+ ¿Por qué me lo preguntas si sabes que sí?

(El amor perjudica seriamente a la salud, 1996)

376.

No quiero que la vida imite al arte. Quiero que la vida sea un arte.

(Postales desde el cielo, 1990)

375.

Eres la persona más real que he conocido en lo abstracto.

(Postales desde el filo, 1990)

sábado, 12 de septiembre de 2015

374.

La intensidad no la marca el tiempo, sino la emoción que reside dentro de uno...
(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

373.

- ¿Quiénes son? - pregunté.
- Mis perlas - Sonrío-. Cada año de mi vida he buscado doce perlas. Doce personas que no conociera pero que se me aparecieran y marcaran mi mundo de tal manera que mi yo virara.
- ¿Mi yo virara? - repetí.
- El Sr. Martín fue una perla de tu vida.- Me lo ejemplificó y yo se lo agradecí-. Fue una joya que el mundo te dio, y aunque han pasado los años, aún lo conservas. Eso confirma qué gran perla fue, pues el tiempo no le ha quitado nada de su brillo ni de su identidad.
Miré detenidamente aquel mural.
No podría deciros que predominaba. Las perlas eran de todos los colores, sexos y edades. Me gustaba contemplarlas...
No sé si estuve diez o doce minutos en silencio absolutamente admirando aquel collar... Aquel collar de perlas...
Había algo en esos rostros, en esas miradas, que desprendía energía. Sonreí.
- Hay energía en ellos, ¿verdad?
Él también sonrió.
- Mucha. Tres de ellos son más que perlas... Son esas energías especiales de las que te hablé en el barco, esas que has de encontrar... Almas que se funden con la tuya propia.
- ¿De verdad?- Estaba entusiasmado con esa definición.
De repente recordé lo que pasó tras la muerte de Sr. Martín; quizá aquello fue su alma fundiéndose con la mía... No podía estar seguro. El continuó hablando:
- Con el tiempo, algunas perlas pasan a ser diamantes. Cada ochenta o noventa perlas aparece un diamante... Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente para ti...
Le entendía, pero creo que mi cara indicaba lo contrario. Él continuaba dándome ejemplos.
- Esos diamantes son como tus desparramados.
- Desparramados...? - Mi interés iba in crecendo.
- Sí, tengo la teoría de que nos desparraman.
- ¿A quiénes?
- A cada uno de nosotros y a cuatro personas más... Te desparraman en el mundo para que con el tiempo vayas encontrando a los otros cuatro. Ése es uno de los sentidos de la vida; encontrar desparramados, y por eso hay señales, para que no te confundas.
- ¿Y cómo son esas señales? - pregunté.
- Algo que los une, puede ser algo sumamente sencillo...
Fue en ese instante cuando pensé en aquellas polaroid, las de George y las de Sr. Martín. Quizá ellos eran mis desparramados, mis diamantes, parte de mi alma.
No se lo dije porque quizá era demasiado prepotente pensar que con trece años ya tenía dos de los cuatro diamantes... Pero sí le consulté otra cosa.
- ¿Qué ocurre cuando conoces a los cuatro diamantes?
Se tomó su tiempo. Demasiado para mi gusto, pues deseaba tanto conocer la respuesta que no podía esperar.
- No lo sé... Pero estoy seguro de que pasa algo.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

372.

Recuerdo que el hijo de una bailarina me dijo una vez que la gente tan sólo rompe a reír o a llorar, y que vale la pena hacerse añicos por esos dos sentimientos.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

371.

- ¿Nunca has parado el mundo?
- ¿Qué es parar el mundo?
- Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor.
<<En este tiempo debes intentar que nadie ni nada te cree problemas.
<<Alimentarte de buena literatura, de buen cine, y sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. ¿Y sabes qué...?
-¿Qué? - dije emocionado y fascinado.
- Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran. ¿Tú quieres mover el mundo o que te mueva?
- Moverlo - dije con seguridad - ¡Moverlo!
Él se unió a mí, y comenzó a gritar conmigo <<Moverlo, moverlo>>.
Y todo lo que moveríamos... Parándolo...

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)


370.

No me había percatado que al subir tantas cuestas nos habíamos situado en una elevación privilegiada.
A veces, en la vida pasa lo mismo: la dificultad de la pendiente te hace olvidar que no paras de progresar y subir.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

369.

Lo mejor de recordar es que puedes regresar cuando lo deseas, nadie te puede robar o impedir eso.

Quizá lo que más me impacta es que, siempre que vuelves, el recuerdo es diferente.

Y si el recuerdo es diferente, uno lo acaba siendo también, porque ahí están tus raíces y si tus raíces cambian también cambiará tu tronco...

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

368.

Ahora lo veo cómico. En el pasado no lo fue en absoluto, pero ahora sí que me lo parece.El paso del tiempo acostumbra a dar un toque cómico a lo que tan sólo fue dramático.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

367.

En el papel que acababa de coger para apuntar los datos del trabajo escribí: <<Ni el amor es suficiente>>.
Me fascina cunado el cerebro ordena inconscientemente la mano y repito los pensamientos que el corazón expresa, pero que no han sido dichos en voz alta.
El pensamiento a veces es tan intenso que potencia lo que seguramente sólo es un simple idea y te demuestra lo insertada que está en tu mente.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

366.

Sin embargo, antes de dejar que mi memoria vuelva al pasado, y escuchando como banda sonora de ese instante el extraño sonido que ella produce al llevarse todas las cosas de nuestra habitación, debo decir ese trío de frases godardianas que una vez significaron para nosotros <<Te amo>>
<<No puedo vivir sin ti...
<<Sí que puedes...
<<Sí, pero no quiero.>>
Me las susurré a mí mismo suavemente, dulcemente.... Pero es difícil gozar con un <<Te quiero>> propio.

(Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven - Albert Espinosa)

365.

Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas...

(Jorge Francisco Pinto - Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa)

viernes, 4 de septiembre de 2015

364.

Puede que vosotros tengáis otra opinión, que lo veáis de otro modo y me alegro de eso. Diferir es bueno, genial, vital diría yo. Sólo la indiferencia es sospechosa. Sólo a la diferencia yo le digo. 'Vete a la mierda'.

(Por amor al arte, 2003)