sábado, 20 de julio de 2013

XXVIII

- Cuando te tengo conmigo es fácil olvidar- se paró un momento y yo tuve que detenerme también, porque llevaba un brazo entrelazado con el mio-. Bueno, no es eso. Me refiero a que cuando te tengo a mi lado es fácil olvidar.
- ¿Olvidar qué?
- Todo - respondió, y por un instante su voz dejó de sonar alegre-. Todo lo malo de mi vida. Quién soy. De vez en cuando me sienta bien tomarme unas vacaciones de mí misma. Tú me ayudas a eso. Eres mi puerto seguro en un mar infinito y tempestuoso.

(El temor de un hombre sabio)

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