+ (El niega con la cabeza)
- Cuando era pequeña creía que lo era. No puedo creer que esté llorando. A veces creo que la gente no entiende lo solitario que es ser niño. Como si no importara eso. En fin... Tenía 8 años y tenía juguetes, varias muñecas. Mi preferida, una muñeca fea a la que llamaba Clementine. Siempre le gritaba: ¡No puedes ser fea! ¡Sé guapa! Es curioso, como si al poder transformarla a ella, yo también pudiera cambiar por arte de magia.
+ Eres guapa.
(Olvidate de mí, 2004)
No hay comentarios:
Publicar un comentario