- Creí que la síbila de Cumas sólo era un personaje de leyenda, un mito del pasado. ¿Debo arriesgar mi vida por una fantasía, por una mentira? Incluso ahora mismo me parece que estoy soñando.
- Y, sin embargo, la voz que escuchaste con tus propios oídos era real. ¿Me equivoco? Tan real como el miedo y la compasión que sientes en este mismo instante. Mira tu reloj: el tiempo transcurre. ¿Es tiempo real? ¿Fantasía, dices? A veces la fantasía es mucho más verdadera que todos esos hombres de carne y hueso, que mienten con su vidas día y noche. Créeme, los que pintan y relatan las leyendas nos hacen un favor muy grande al confundir las fronteras de la ficción y la fantasía. Vivimos en los dos mundos. ¡Son el mismo mundo!
(Ana y la Sibila - Antonio Sánchez Escalonilla)