De la vida pienso que comienza por el amor; y todo lo que se entiende por amor es en la ley universal de la vida un placer; una llamada tuya por teléfono es una forma de amarme porque me agrada escuchar tu voz. Y si tú me dices que te agrada recibir alguna de mis cartas, ésa es una forma de amarte, pues a mí me satisface también saber que mis tonterías pueden hacerte alguna ilusión. La ilusión de un ensueño que dure un momento, no porque yo diga nada interesante, sino por el simple hecho de saber que hay alguien que idealiza nuestra imagen en sus pensamientos.
(Cartas desde mi infierno - Ramón Sampedro)
No hay comentarios:
Publicar un comentario