jueves, 22 de enero de 2015

252.

Quizá eso sea la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás.

(La elegancia del erizo - Muriel Barbery)

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