miércoles, 20 de mayo de 2015

329.

- Pero, Totmés, tú y todos tus sacerdotes me habéis repetido hasta la saciedad que la muerte no existe.
- No existe en la eternidad. Pero existe la muerte en vida.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

328.

Pronto comprendió que eran los demás quienes deben hacerse cargo de sus propias acciones y que no es culpable el hombre que siembra la semilla sino aquel que, cuando la ve crecer en planta, sabe enderezarla o torcerla según su voluntad. 

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

327.

El tiempo, que es implacable, también tiene piedad. Y para ofrecer alguna compensación a sus desastres hace que lo malo se marche algún día, como se fue lo bueno.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

326.

Conviene guardar siempre algún recuerdo de lo que hemos amado, noble Octavia. Pues dicen que la memoria es traicionera y, si se hace cómplice del tiempo, todo lo borra.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

325.

El odio puede volver al amor, si éste tan profundo como dicen.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

324.

- ¿En qué piensas? – preguntó el mancebo.
- En los crímenes del amor, dulce Totmés. Pero tú no puedes conocerlos.
- Si alguna vez llegase a conocer el amor sería una bendición tan grande que negaría el crimen. Pues sé que sería el origen mismo de la vida.
- Entonces ya lo conoces. Pero yo no me refería a este amor sublime sino a aquel, más elemental y necesario, que encadena el sentir de los humanos. Sin que tú pudieses sospecharlo, en este templo se ha producido hoy una cadena de amores no correspondidos. Seres que amaban a otro ser y chocaban con su rechazo. Amores que nunca podrán encontrarse. Y es que ni siquiera los dioses pueden hacer coincidir tantos senderos.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

323.

Hay un tiempo fugaz que transcurre como un suspiro y es vano como un sueño, y éste es el tiempo que llamamos vida. En su brevedad, los hombres a abocan a la locura. Construyen castillos efímeros, creyendo que han de ser mansiones de eternidad. Pero la vida lo destruye porque lleva en sí misma la semilla de la destrucción inmediata. Así nacen los imperios y así caen después. Pero existe un tiempo eterno, inscrito en la esencia misma de las cosas, en el constante devenir que se transmite de hombre a hombre. Y es un tiempo mucho más vasto de lo que podrían calcular los historiadores de palacio y va mucho más allá de cuanto puedan agotar los hombres del futuro. Éste es el tiempo que te hemos entregado, Totmés. El tiempo eterno que deberás transmitir a Cesarión.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

322.

Y si existe algún placer posible en este mundo donde la muerte del amor asesinó a todos los goces, entonces dígase que Cleopatra resucitó donde nadie esperaba que lo hiciese. Ni siquiera ella misma.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

321.

Cleopatra le dirigió la sonrisa lisonjera, que él conocía demasiado bien. Era una sonrisa conquistadora de universos. […]
Y volvió al espejo, para obligar a su belleza a resurgir entre los muertos.

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

lunes, 18 de mayo de 2015

320.

- You see, I have no intention of breaking down her prejudices. I want her to believe in God and virtue and the sanctity of marriage, and still not be able to stop herself. I want the excitement of watching her betray everything that's is most important to her. Surely you understand that. I thought betrayal was your favorite word.
- No, no..."cruelty." I always think that has a nobler ring to it.

(Dangerous Liaisons, 1988)

319.

 When I came out into society, I was fifteen. I already knew that the role I was condemned to, namely to keep quiet and do what I was told, gave me the perfect opportunity to listen and observe. Not to what people told me, which naturally was of no interest, but to whatever it was they were trying to hide. I practiced detachment. I learned how to look cheerful while, under the table, I stuck a fork into the back of my hand. I became a virtuoso of deceit. It wasn't pleasure I was after, it was knowledge. I consulted the strictest moralists to learn how to appear, philosophers to find out what to think, and novelists to see what I could get away with. And in the end, I distilled everything to one wonderfully simple principle: win or die.

(Dangerous Liaisons, 1988)

318.

- Quiero decir, si os iréis.
- Creo que no.
- Lo prometisteis.
- Dije que cuando me dierais un beso. Y no lo habéis hecho. Os he besado yo. No es lo mismo.

(Las amistades peligrosas, 1988)


317.

Nos llevaríamos mejor, si hicierais el esfuerzo de no hablar como en una novela.

(Las amistades peligrosas, 1988)

miércoles, 13 de mayo de 2015

316.

La desgracia es fácil, la felicidad cuesta.

(Ondine: la leyenda del mar, 2009)

315.

- La quieres más a ella, reconócelo.
- No, Lowenstein. Sólo hace más tiempo.


(El príncipe de las mareas, 1991)


314

Abrázame por favor, porque me siento morir.


(El príncipe de las mareas, 1991)

313.

Antes de conocerte estaba como dormido y ni siquiera lo sabía.


(El príncipe de las mareas, 1991)

312.

Es como si alguien cogiera tu diario y lo leyera fuera de contesto.


(Conspiración, 1997)

311.

- Algunos hasta podrían sugerir que no es muy buena idea.
- Pues menos mal que nunca hago caso a nadie.

(Cómo entrenar a tu dragón 2, 2014)

martes, 12 de mayo de 2015

310.

- Recuerda la vieja sentencia china: "Todos nacemos con la obligación de salvar a la humanidad, pero pocos logramos salvarnos a nosotros mismos."


Medusa - Alberto Vázquez-Figueroa

309.

La egolatría es una semilla implantada en el cerebro de todo ser humano y es tanto mayor cuanto menor es el tamaño de ese cerebro. En ciertos casos no le queda más remedio que dormitar, dado que no tiene razón válida alguna para germinar, pero siempre lucha por salir a la luz.


Medusa - Alberto Vázquez-Figueroa

308.

Los momentos difíciles unen a las personas o las separan, pero rara vez las mantienen indiferentes.


Medusa - Alberto Vázquez-Figueroa

jueves, 7 de mayo de 2015

307.

Cuando somos felices muchas veces no valoramos lo que tenemos. Deseamos que la felicidad se prolongue en el tiempo y hasta esperamos que perdure eternamente. Deberíamos vivirla con intensidad para saber sobrellevar esos momentos en los que el dolor nos sacude de arriba abajo y nos sentimos incapaces de levantarnos. 




Los amigos - Kazumi Yumoto

306.

¿Por qué siento escalofríos cada vez que miro la luna? ¿Por qué querría echar a correr, llegar por mis propios medios al otro extremos del valle?
¿Qué quiero descubrir? ¿Por qué necesito el aire helado de las montañas acariciándome las mejillas? 
¿Por qué deseo olisquear los rastros que el viento arrastra? ¿Por qué deseo el viento, cargado de pistas de otros seres, de lugares remotos, de mares lejanos, de tantas cosas que ningún ser humano conoció jamas?



Esta noche no hay luna llena - Care Santos

305.

Hace tiempo que me siento extraña entre los míos. El jefe me rechaza, no hay lugar para mí entre los hermanos. Creo que se acerca el momento de elegir mi propio camino. Abandonar la manada.
No tengo ni idea de si existen lobas solitarias, pero yo no quiero ser una de ellas.



Esta noche no hay luna llena - Care Santos

304.

Hay un momento en la vida en el que aún estamos a tiempo. Aún tenemos la posibilidad de elegir aquello en lo que vamos a convertirnos. Lo que deseamos ser.



Esta noche no hay luna llena - Care Santos

303.

Cuando la vida te hace esperar, el recuerdo es un buen antídoto contra la impaciencia.



Tener secretos. Otra forma de crecer.



"Cueste lo que cueste". El precio de la libertad.



El amor es, en muchas cosas, como la música: llega allí donde las palabras sobran.



Escribir me resulta más fácil. Es como dejar que se me vacíe el alma.



A veces, en las palabras nos jugamos la vida, ¿No crees?



Una vez leí  que ofrecer amistad a quien te ama es como ofrecer arena a quien tiene sed.






Esta noche no hay luna llena - Care Santos



302.

Existe una fuerza capaz de convertirnos en otra persona, de poner nuestro mundo cabeza abajo: el amor. Quien se enamora elige su propio camino. Deja atrás una etapa de su vida para abrir la puerta a un mundo nuevo y desconocido. Tal vez vence la inseguridad, la soledad, la extrañeza, para reconocerse en la mirada de otra persona.


Esta noche no hay luna llena - Care Santos

domingo, 3 de mayo de 2015

301.

¿Has entrado en coma o estás aterrada?

(El amor tiene dos caras, 1996)

300.

No es una cita, sólo hemos quedado para cenar en la misma mesa.

(El amor tiene dos caras, 1996)

299.

- Bien. Éste era el panorama en la boda de mi hermana, veréis: ella emborrachándose arrepentida de haberse casado por tercera vez, imaginaos. Mi madre tan celosa que le salen serpientes de la cabeza, y yo pensando esto es perfecto.  Tenemos tres arquetipos femeninos: la puta divina, perdón, la medusa y yo. ¿Quién soy yo? ¿Qué arquetipo? […] ¿Trevor?
- ¿La virgen María?
- Muchas gracias, Trevor. No, la fiel doncella. Siempre la dama de honor, nunca la novia. Sin embargo, eso demuestra lo que dijo Jung de que los mitos y arquetipos siguen vivos y coleando, y rondando por mi casa. Estando, estando en el altar junto a mi hermana y a su futuro marido. Se me ocurre que ese ritual llamado “ceremonia nupcial” es realmente la escena final de un cuento de hadas, no te cuentan lo que pasó después, no te cuentan que la Cenicienta volvió loco al príncipe por su obsesión de limpiar el castillo, porque echaba de menos su aspiradora. No. No nos dicen lo que pasa después porque no hay un después, el non plus ultra del amor romántico era… ¿Mike?
- ¿El sexo?
- Mike, Mike, Mike, el sexo… Eres un obseso, ¿verdad? […] ¿Sí?
- El matrimonio.
- El matrimonio, sí señor. Pero no siempre ha sido así. Hacia el siglo XII existía un concepto llamado amor cortés, donde el amor no tenía nada que ver con el matrimonio, ni con el sexo. En muchos casos era definido como una relación apasionada entre un caballero y una dama de la corte que ya estaba desposada. Así que jamás podían consumar su amor, por lo tanto tenían que superar esa clase de amor cotidiano, tipo “vamos juntos al cuarto de baño, cariño”, ¿comprendéis? Y  seguían algo más divino, eliminaban el sexo de la ecuación y les quedaba solamente la unión de las almas, pensadlo. El sexo fue siempre la fatídica poción amorosa, ved la literatura de la época: Lanzarote y Ginebra, Tristán e Isolda. La consumación solo llevaba a la locura, desesperación o la muerte. Expertos clínicos y humanistas viven en la creencia del que el verdadero amor tiene dimensiones espirituales. Y el amor romántico no es más que una mentira, una ilusión, un mito moderno, una manipulación desalmada. Y hablando de manipulación, es como cuando vamos al cine, y vemos a los amantes besarse en la pantalla y sube la música, y nos lo tragamos, ¿no? Y cuando salgo con mi pareja si cuando me da el beso de despedida no oigo la filarmónica en mi cabeza lo planto. La cuestión es… ¿por qué nos lo tragamos? Nos lo tragamos porque aunque sea un mito o una manipulación en el fondo todos queremos enamorarnos, ¿no? ¿Por qué? Porque esa experiencia nos hace sentir completamente vivos. Los sentimientos se elevan, nuestras emociones aumentan, la realidad cotidiana se hace añicos y salimos despedidos hacia el cielo. Puede que solo dure un momento, una hora, una tarde, pero eso no disminuye su valor porque nos quedan unos recuerdos que guardaremos toda nuestra vida. Hace tiempo leí un artículo que decía “Cuando nos enamoramos oímos a Puccini en nuestra mente”, me encantó. Creo que es porque su música expresa por completo el ansia de pasión que hay en nuestra vida y de amor romántico. Y mientras escuchamos la bohème o turandot, o leemos “Cumbres borrascosas” o vemos “Casablanca”, un poco de ese amor también vive en nosotros. Así que la cuestión final es: ¿Por qué la gente busca el amor cuando este tiene una caducidad limitada y puede ser aniquilador? ¿Steasy?
- Lleva la propagación de la especie.
- ¿Randy?
- Psicológicamente necesitamos conectar con alguien.
- Puede ser… ¿Gil?
- ¿Condicionamientos culturales?
- Buenas respuestas pero muy intelectuales para mí. Yo creo que es porque, como algunos de vosotros ya sabéis, mientras dura te sientes de puta madre. Por eso.

(El amor tiene dos caras, 1996)

298.

Look at us. Running around, always rushed, always late. I guess that's why they call it the human race. What we crave most in this world is connection. For some people it happens at first site. It's when you know, you know. It's fate working its magic. And that's great for them. They get to live in a pop song; ride the express train. But that's not the way it really works. For the rest of us it's a bit less romantic. It's complicated and it's messy. It's about horrible timing and fumbled opportunities. And not being able to say what you need to say when you need to say it. At least, that's the way it was for me.

(The switch, 2010)