miércoles, 20 de mayo de 2015

328.

Pronto comprendió que eran los demás quienes deben hacerse cargo de sus propias acciones y que no es culpable el hombre que siembra la semilla sino aquel que, cuando la ve crecer en planta, sabe enderezarla o torcerla según su voluntad. 

(No digas que fue un sueño - Terenci Moix)

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